El caso del activista palestino Mahmoud Khalil, detenido en EE. UU., ha generado controversia sobre las condiciones de la residencia permanente en el país. Khalil, quien obtuvo la residencia permanente en 2024, fue arrestado tras participar en protestas contra la guerra en Gaza en la Universidad de Columbia.
Aunque no ha sido acusado de un crimen, su estatus de residente está siendo cuestionado, ya que las leyes estadounidenses permiten la revocación de la green card si se cometen delitos graves, se tienen vínculos con grupos terroristas o se representa una amenaza para la seguridad nacional. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha declarado que las actividades de Khalil podrían perjudicar la política exterior de EE. UU., lo que justificaría la revocación de su residencia. El proceso de revocación de la green card es legalmente complejo y comienza cuando el gobierno identifica una violación de las leyes de inmigración, ya sea por medio de una investigación, una denuncia o un control rutinario.
Si el gobierno demuestra que un residente permanente ha violado la ley, el caso se tramita en un tribunal de inmigración, donde el gobierno tiene la carga de la prueba. Si la decisión es desfavorable, el afectado puede apelar ante instancias superiores, aunque el proceso es costoso y a menudo involucra la asistencia de abogados pro bono en casos significativos. El caso de Khalil resalta las tensiones entre la libertad de expresión y las políticas de seguridad nacional en EE. UU.