El Senado de EE. UU. se enfrenta a la presión de aprobar un proyecto de ley para financiar al gobierno antes del sábado, pero persisten las diferencias entre los demócratas y los republicanos sobre la resolución final.
Los republicanos, liderados por John Thune, han instado a los demócratas a tomar una decisión sobre si apoyarán el proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes, o si permitirán un cierre del gobierno. Para avanzar, la legislación necesita al menos 60 votos en el Senado, por lo que los republicanos requieren el apoyo de al menos ocho demócratas. Chuck Schumer, líder de la minoría, ha criticado el enfoque partidista de los republicanos y ha propuesto una versión bipartidista de la resolución.
Los demócratas temen que el proyecto facilite los cambios de la administración Trump, lo que podría afectar a programas de seguridad social. Mientras tanto, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ha defendido la resolución como un paso hacia la implementación de la agenda fiscal de Trump, que incluye la erradicación de fraudes y abusos en el gobierno.
Sin embargo, algunos analistas y organismos de control critican el enfoque del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), argumentando que se están utilizando acusaciones demasiado amplias para justificar recortes en programas clave. La cuestión clave será cómo los legisladores logran un compromiso sobre el gasto gubernamental sin afectar programas de ayuda cruciales.